Criticas




Camilo Racana, Crítico de arte argentino


1995
« Agitado por el soplo de ese viento, arranca las amarras. A su alrededor el revoloteo incesante de mil mascaras que atrapa al vuelo y que las hará suyas. Cambiante y fugaz será señalado, como lo fue COBRA, por el dedo huesudo del bellaco quien les dirá: "ES ÉL". Mientras Judas le besa la mejilla sus dedos buscan la materia al interior de la forma redonda del traidor.


Ossaba pinta nubes. Seres sin rostro: tal vez sus ojos de cíclope avispado aprendieron a ver, en aquella famosa revista, hoy perdida, la materia en lo divino. Y desde entonces lo bello es pintura y la anatomía solo palabra. Así las siluetas de cristal negro recortadas a contraluz que se pasean en la noche bajo el puente, serán las damas pudorosas recortadas y confundidas en la florida pradera. Mientras la noche borra los rostros y la luna ilumina las pupilas, el sol borra los trazos y la nube es la carne.


Ossaba se robo el sol. Este es un hijo de Renoir. Es éste calima, orfebre y alfarero, quien de niño fue cincelando a fina lama, el padre de Júpiter tonante, quien te ilumina el salón. Zapatero que dijo: No.  Condenado a errar lleva en su buque fantasma el saber de su pueblo. Su pueblo de raza mestiza. Oro y barro cocido al fuego fecundo. El renegado no es de ésta tierra. Ni él ni su obra descienden del avión. La línea es larga y sinuosa como una piel que cubre la carne enorme y sensual.


El renacimiento de los ángeles: Ese pintor que pinta con el pincel extranjero  pinta angelotes. Reconvertido de Nôtre-Dame: J'OSE. »

Camilo Racana